22 Nov

Pedro Iturralde

Escrito por José-Miguel Vila
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Pedro Iturralde Quartet: la elegancia y la perfección inundan el Bogui Jazz de Madrid

Incombustible, resistente, ignífugo es don Pedro Iturralde (Falces,Navarra, 1929) pero, sobre todo, sigue siendo uno de los mejores saxos que ha dado el jazz mundial. A sus 87 años, sentado sobre una silla, y al lado de los tres músicos que lo acompañan en su Pedro Iturralde Quartet, viernes y sábado pasados en el madrileño Bogui Jazz, un grupo de escogidos (el local estaba hasta la bandera…) pudimos disfrutar del arte de Iturralde, de su ironía fina y de su pasión por la música. ¡Cada día toca mejor! ¡Dios, qué concierto el que brindaron Pedro Iturralde, con sus saxos y clarinete; Mariano Díaz, al piano; Richie Ferrer, contrabajo, y Daniel García Bruno, batería!

Iturralde no solo no teme a ningún género, melodía o armonía, sino todo lo contrario. Cuanto toca lo ensalza, lo dignifica más, si cabe, y lo transforma hasta el punto de que, partiendo de la reinterpretación, acaba construyendo nuevas piezas. Volvió a hacerlo, y de forma primorosa, con piezas como la Nana, o Canción del fuego fatuode Manuel de Falla, al inicio de sus dos conciertos en el Bogui, o con el chotis Madrid, Madrid, deconstruyendo la canción con mil y una variaciones de acompañamiento, para acabar tocando al final la melodía conocida por todo el público, solo al final de la interpretación, marcando con ella también el final del concierto, y hacer las delicias del auditorio, que por entonces rondaba ya el delirio. Y todo con una constante autoridad, elegancia, perfección, intensidad y rigor, que hizo posible que en ningún momento del concierto ninguno de los instrumentos sobresaliese por encima de otro, en armonioso y celestial empaste…

Un hombre, una historia

Al lado de Pedro Iturralde, al hablar de jazz en España, es obligado tener que referirse también al gran pianista Tete Montoliú. Ambos han escrito algunas de las páginas más brillantes de la historia del jazz, no solo en nuestro país, sino en el mundo. Juntos, algunas veces, y por separado las más, ambos se han codeado con lo más granado del genero en el mundo: Donald ByrdLee KonitzHampton Hawes, o Gerry Mulligan entre muchas otras figuras del jazz.

Desde 1967, con su ‘Flamenco jazz’, al lado de Paco de Lucía en la guitarra, su nombre no ha dejado de sonar en todos los festivales y clubes de jazz de todo el mundo. Pero el músico navarro está también indeleblemente ligado a la música clásica porque no en vano Iturralde completó en apenas un año la carrera de saxofón en el Conservatorio Superior de Música de Madrid, estudios que compaginó con clarinete, violín, piano y armonía. Su formación clásica le ha llevado a tocar también como solista para interpretar buena parte de lo escrito para saxo con la Orquesta Nacional de España, y las Sinfónicas de RTVE, Tenerife y Asturias.

Vinculado durante toda su vida a la enseñanza y a la composición, Iturralde ha recibido múltiples reconocimientos y premios -entre otros muchos, ‘Premio a Toda una Vida’ de la Academia de la Música 2007, 
‘Premio Príncipe Viana’ de la Cultura 2007, o la ‘Medalla de Oro’ de las Bellas Artes 2009-, hecho que, sin embargo, no le ha hecho perder su sencillez, su cercanía al público y su indudable sentido del humor, que luce sin esfuerzo cada vez que da paso a cualquiera de sus inolvidables interpretaciones.

Hijo del molinero de Falces, Navarra, pueblo situado a unos sesenta kilómetros de Pamplona, y a distancia parecida de Tudela, Estella o Logroño, Pedro siguió los pasos de su padre, componente de la banda de música del pueblo, y otro tanto hicieron sus hermanos, pero ninguno de los Iturralde brilló tanto como Pedro, que nunca ha ocultado, sino todo lo contrario, sus orígenes rurales y modestos que, sin embargo, le han llevado a codearse con lo más granado de la música mundial. ¡Chapeau al hombre!, ¡Chapeau, maestro! ¡Larga vida al jazz!