15 Jul

El año que mi corazón se rompió

Escrito por José-Miguel Vila
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'El año que mi corazón se rompió': es lo que hay

España en la década de los 80 del siglo pasado. Las chaquetas de pana de Felipe González y alguno de sus más directos colaboradores se sientan ya en torno a la mesa del Consejo de Ministros y ya les resultan lejanas aquellas reuniones en los restaurantes populares en los que estudiar la estrategia para derribar a Adolfo Suárez. Algo está cambiando en España cuando en la calle se ve como normal que haya alternancia política después de décadas de franquismo. Pero los cambios van mucho más allá de la política y de lo social. También alcanzan ya el seno de las familias, vivan en pueblos o ciudades, porque en ellas se producen situaciones que son auténticos indicadores de que algo se está moviendo de verdad, y que el cambio social va mucho más rápido de lo que parece…

Ese es el contexto del montaje dirigido por Pablo Martínez Bravo sobre ‘El año que mi corazón se rompió’, un texto de Íñigo Guardamino ('Castigo Ejemplar Yeah!, Solo con tu amor no es suficiente, Un resplandor en el cielo del norte), premiado en 2012 con el Alas Mínguez de Teatro, que ahora se representa en la sala Nave 73, dentro del Tercer ciclo Imparables, Muestra de Nuevos Creadores Escénicos.

Martínez conoce muy bien a Guardamino, con el que ha colaborado en alguna ocasión como ayudante de dirección, y ha sabido plasmar muy bien en el escenario el mundo del autor vasco que navega como nadie en las procelosas aguas de la comedia negra, entre personajes en situación casi límite, y con un lenguaje preñado de humor y algo irreverente. En su empeño han sido cruciales también los cinco actores que han dado vida la familia -y su entorno-, en donde se produce la inesperada salida de un hijo, que resulta ser homosexual, una circunstancia que remueve hasta los sólidos cimientos en los que parecía estar asentada. Estupendos Cristina Bertol, Carlos LópezAntonio Prieto, Rodrigo Sáenz de Heredia y Rut Santamaría.

Miguel y Sonia son un matrimonio tradicional (él trabaja en un banco, ella en una tienda de moda). Tienen dos hijos estudiantes. El mayor de poco más de 20 años, y el menor –Willy- un adolescente de apenas 17. En casa todo va bien hasta que un buen día el mayor de los hijos abandona la casa y confiesa que es gay. A partir de entonces van a producirse una serie de cambios en todos los componentes de la familia que van a hacer que se resquebrajen todos esos principios tan sólidos en los que parecía apoyarse la convivencia familiar. “Siempre he sido ‘rarito’ y, de alguna manera siempre lo seré. He luchado con todas mis fuerzas. Me he dado asco, me he dado vergüenza –dice en una carta el hijo pródigo a sus padres-… Pero me he dado una oportunidad y, aunque me ha costado mucho, por fin estoy empezando a estar a gusto conmigo…”.

La marcha del primogénito rompe el corazón a todos, pero la libertad tiene a veces precios muy altos y, siempre, consecuencias impredecibles. En la familia de Miguel y Sonia, desde luego, habrá un antes y un después de ‘El año que mi corazón se rompió’.

La música de Freddie MercuryPet Shop BoysBoy George..., es parte de la banda musical de un chico que ha tenido la valentía de ser él mismo y, con ello, hacer que sus padres y su hermano se resitúen en su propia vida, encuentren un lugar mejor desde donde entender y entenderse.

 

‘El año que mi corazón se rompió’

AutorÍñigo Guardamino

DirecciónPablo Martínez Bravo

IntérpretesCristina BertolCarlos López, Antonio PrietoRodrigo Sáenz de Heredia yRut Santamaría

Escenografía y vestuario: Andrea Torrecilla

Iluminación: Álvaro Guisado

Nave 73, Madrid

12 y 13 de julio de 2018