06 Jun

Amiga

Escrito por José-Miguel Vila
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'Amiga': mujer junto a mujer

La programación del Festival Surge Madrid 2018, además de alguno de los montajes que podrán verse en la próxima temporada, ha incorporado también algunas citas abiertas de procesos de trabajo aún no concluidos, cuyo resultado final podrá verse también dentro de unos meses. Es el caso, por ejemplo, de ‘Amiga’, una obra escrita y dirigida por Irina Kouberskaya que pudo verse en la Sala Tribueñe los días 11 y 18 de mayo, y el 1 de junio pasados. Aún a falta del montaje de cuatro escenas, la propuesta de Kouberskaya está tocada por esa mano personalísima, inteligente y sensible de la actriz y directora rusa que sabe ver poesía en cada palabra, en cada gesto que se decide a subir al escenario.

En esta propuesta, dos de las actrices habituales de Tribueñe, Rocío Osuna Catarina de Azcárate se ponen en la piel de las dos únicas protagonistas de ‘Amiga’. Magnífica Rocío Osuna en su papel de Marina Tsvetaeva, una poeta maldita en la Rusia de Entreguerras que acabó suicidándose en agosto de 1941. Estupenda también Catarina de Azcárate como Sofía Parnok, también poeta y crítica de arte, que mantuvo una relación íntima y personalísima con Tsvetaeva, lo que les supuso a ambas el silencio, el olvido, la ocultación y, en cierto modo, también el desprecio de la clase intelectual rusa.

Ahora Irina Kouberskaya imagina el encuentro apasionado, furtivo e imparable de las dos poetas en plena juventud (Marina tenía entonces 22 años y Sofía acababa a de cumplir los 27), en la década segunda del siglo pasado, antes de la Revolución rusa, en 1914 y 1915. Son años de entendimiento, de plenitud y de admiración mutua de las dos poetas: “¡el entendimiento de los cuerpos es tan completo y tan complejo!, es erotismo en la máxima expresión”. Con el fondo de música rusa de la época, en un escenario en donde solo hay tres espejos -uno frontal, y los otros dos, uno a cada lado del escenario-, y con un par de sillas en medio de las tablas, las dos mujeres poetas, elegantísimamente vestidas de blanco con vestidos de seda hasta los pies, se mueven en fiestas sociales, en medio de familiares y amigos que permanecen ajenos a la atracción que surge entre las dos mujeres, que va más allá de su propia voluntad y, desde luego, de las convenciones sociales de la época (“…los cuerpos se unen, las almas, no”; “… será que esta simbiosis caprichosa es el misterio de todo talento… Tener el valor o la condena de ser uno mismo”).

Y el lenguaje poético que atraviesa toda la función se une también en varios momentos con la cultura española que representa un Federico García Lorca coetáneo de las dos artistas rusas, al que tanto ama y tan bien conoce Irina: “el rostro de una mujer española es el rostro donde están escritas todas las posibilidades de sufrimiento”. Palabras que van y vienen graciosamente entrecruzadas con miradas y abanicos, con peinetas y deseos ocultos que al fin pueden expresarse libremente en la huída de las dos mujeres en una de las navidades que compartieron. La escena de su último encuentro en uno de esos hoteles (miradas intensas, bailes tan elegantes como sugerentes en donde los cuerpos no quieren sustraerse al frenesí del magnetismo que destilan).

La pasión arrolladora de Marina es encarnada con una intensidad y una verdad incuestionables por Rocío Osuna que, probablemente, se encuentra en ‘Amiga’ con uno de los mejores papeles de su vida artística. La elegancia, el ardor y la intensidad de sus palabras y de sus miradas, que la tienen en un vaivén de sentimientos (pasa de la risa al llanto con la misma facilidad que arrecian su firmeza y su abatimiento). Y enfrente tiene a Sofía, más comedida en sus expresiones íntimas y en sus manifestaciones externas que modula muy bien Catarina de Azcárate. Las próximas semanas de constantes e intensos ensayos guiadas de la mano de Irina estoy seguro de que darán aún más vigor y sutileza a las palabras y a los movimientos de las dos actrices que tienen aquí un terreno extraordinario para sacar a la luz las excelentes cualidades interpretativas que ambas atesoran.

La nueva propuesta de Irina Kouberskaya no ha defraudado a sus innumerables seguidores, sino todo lo contrario. La directora de origen ruso y alma española da aquí una nueva muestra de la mujer de teatro y poesía que lleva dentro y que no desperdicia oportunidad alguna de mostrarlas al público. Un público que si se acerca una vez a Tribueñe, es ya para quedarse. Y es que, cada vez que se asoma por allí, encuentra nuevas razones para hacerlo.

‘Amiga’’

Autoría, dirección, vestuario y coreografíaIrina Kouberskaya

IntérpretesRocío Osuna y Catarina de Azcárate

Asistente a la dirección artísticaMatilde Juárez

Diseño de iluminación: Eduardo Pérez de Carrera

Diseño de escenografíaEduardo Pérez de Carrera, Matilde Juárez e Irina Kouberskaya

Diseño de atrezzo: Matilde Juárez

Creación audiovisual y fotografía: Antonio Sosa

Espacio sonoro: Antonio Sosa y Miguel Pérez Muñoz

Diseño gráfico: Paula Sánchez

Teatro Tribueñe, Madrid

11 y 18 de mayo y 1 de junio de 2018