01 May

A secreto agravio, secreta venganza

Escrito por José-Miguel Vila
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'A secreto agravio, secreta venganza': un thriller a capa y espada

La osadía de mezclar en un solo espectáculo nada menos que el thriller policiaco, el teatro en verso y el teatro musical, le valió a la compañía andaluza Jóvenes Clásicos la obtención del premio Almagro OFF, en la edición del pasado año del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. La compañía presentaba allí ‘A secreto agravio, secreta venganza’, de Calderón de la Barca, en versión libre y adaptación de Pablo Bujalance y Pedro Hofhuis, dirigido por este último, que ahora puede verse también en el madrileño Pavón Teatro Kamikaze hasta el próximo 6 de mayo.

 

La factura del montaje es impecable y reúne todos los elementos para hacer que ningún amante del teatro (clásico, por supuesto, pero también del teatro en general), deba perdérselo. En primer lugar, los cinco actores que componen el elenco están a un nivel altísimo en la interpretación de sus personajes (varios duplican). Ellos son José Carlos Cuevas, David Mena, Pilar Aguilarte, Mai Martín (formidable su interpretación de varios fados que anuncian los hechos y sus consecuencias) y Rubén del Castillo. Además, la constante evocación cinematográfica del montaje y la deliciosa utilización de recursos de thriller dan al espectáculo un valor añadido sin que por ello se pierda para nada la belleza en la dicción del verso de Calderón, circunstancia esta que cuidó en extremo José Carlos Cuevas, asesor de verso. La puesta era arriesgada pero todos sabemos que no hay arte sin riesgo y el camino elegido no pudo salirle mejor a estos Jóvenes Clásicos porque verdaderamente el resultado es estremecedor.

‘A secreto agravio, secreta venganza’ está basada en una historia real y cuenta como los inspectores Delgado y Ferrer investigan la aparición de un cuerpo en el puerto de Lisboa. Los interrogatorios a varios personajes próximos a la víctima apuntan de forma inequívoca a Don Lope de Almeida, un noble portugués, cuya mujer, además, murió en un extraño y terrible incendio que había tenido lugar unos días antes de la aparición de ese otro cadáver.

Apenas unas grandes cortinas en la escenografía ideada por Pedro Hofhuis, en medio de la cual se mueven sigilosos los personajes -todos ellos van descalzos-, sencillamente vestidos por Carmen Baquero, que resuelve los cambios de identidad de los mismos poniéndoles o quitándoles un chaleco o un echarpe. Decisivo también el lenguaje de la música, compuesta por José Manuel Padilla, que aporta mucha información a través de los fados y de esos tenebrosos sonidos de piano.

Como en casi todas las comedias del XVII, ya se ve que no faltan aquí tampoco los temas del amor, de los celos, de la venganza y, por supuesto, el del honor, esa virtud que Calderón, en otra de sus famosas comedias, dijo que “es patrimonio del alma” y cuya defensa no debe pararse en mientes. Claro que, cuatro siglos después, de los celos y el honor hemos pasado a la violencia de un sexo contra el otro, y las supuestas “ofensas” se cobran ahora demasiado caras, y no hay más que mirar el número de víctimas por violencia de género que engrosan las estadísticas de nuestro país, año tras año.

Este es, desde luego, un modelo de cómo se puede actualizar la obra de un dramaturgo que escribió una historia hace cuatro siglos y que el genio y el respeto de dos herederos artísticos suyos pueden acercar esa historia a nuestros días sin que por ello el drama original se vea alterado en su esencia. ¡Nuestra más sincera enhorabuena a los chicos de Jóvenes Clásicos!

 

‘A secreto agravio, secreta venganza’

AutorPedro Calderón de la Barca

Versión libre y adaptaciónPablo Bujalance y Pedro Hofhuis

DirecciónPedro Hofhuis

Idea originalJosé Carlos Cuevas

IntérpretesJosé Carlos CuevasDavid MenaPilar AguilarteMai Martín y Rubén del Castillo

Espacio EscénicoPedro Hofhuis

VestuarioCarmen Baquero

MúsicaJosé Manuel Padilla

Asesor de versoJosé Carlos Cuevas

Ayudantes de direcciónMiguel Navarro y Lorena Roncero

Una producción deJóvenes Clásicos

El Pavón Teatro Kamikaze, Madrid

Hasta el 6 de mayo de 2018