20 Feb

Malvados de Oro

Escrito por José-Miguel Vila
Visto: 204

'Malvados de Oro': duelo en la cumbre de nuestros malos, malísimos, del teatro del Siglo de Oro

No basta con ser malo. Hay que saber venderse. La competitividad y el marketing ha llegado hasta las letras del teatro clásico por mor de estos 'Malvados de Oro' del teatro español, un monólogo que ha subido estos días al Pavón Kamikaze, escenario que frecuentaba el único y estupendo intérprete de la pieza, Daniel Albaladejo, en su época de integrante de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), en esos años en que esta tenía su sede provisional en el teatro de la calle Embajadores, y, a su vez, Daniel formaba parte de su elenco.

Reencuentro feliz, pues, de Albaladejo con sus grandes mentores, los clásicos del Siglo de Oro español, alguno de cuyos textos ha seleccionado Jesús Láiz para escribir con ellos un espectáculo lleno de interés, de humor y de fuerza gracias a este genial actor que, bajo la dirección de José Bornás, encarna en escena a doce personajes entresacados de algunos de los villanos más villanos del teatro clásico español, la tiempo que los mezcla con algunos de nuestros días, como Darth Vader o Donald Trump.

 

La idea del montaje surgió hace muchos años, cuando Daniel Albaladejo y Pepe Bornás vieron juntos ‘Los villanos de Shakespeare' de Steven Berkoff, y ambos se plantearon hacer algo parecido pero con algunos de los malos del Siglo de Oro español. Y dicho y hecho pero con algo de paciencia porque el montaje surgió casi dos décadas después de aquel encuentro. Pero, la verdad, ha merecido la pena esperar para ver a Daniel Albaladejo hacer al tiempo del Comendador y de Laurencia, en Fuenteovejuna de Lope de Vega (y con su 1,90 de altura y su amplísimo registro de voz que va del sonido más candoroso de la dama, al más feroz y taimado, o de Basilio y de su hijo Segismundo en La vida es sueño, de Calderón. Pero la cosa no queda ahí porque Albaladejo se transforma también, y ante los ojos sorprendidos de unos y otros, en El Anticristo de Juan Ruíz Alarcón, o, entre otros, en el Duque de Ferrara en El castigo sin venganza de Lope de Vega.

Pero el montaje no se limita solo a extraer alguno de los más famosos pasajes y personajes de las obras citadas -y alguna más-, sino que los enlaza con agudos comentarios que funden la filosofía del mal -si es que así puede llamarse- con el principio ya enunciado por Alfred Hitchcock en una cita que se recoge en la presentación del montaje: “Cuanto más elaborado sea el malo, mejor será la película”. Y Albaladejo salta de uno a otro malvado a través de una comunicación directa con el público ligando su aparentemente fácil, pero casi milagrosa y permanente transformación en escena con citas a algunos de los grandes malos de nuestros días. Así, actor y personajes se funden en un mismo acto dramático a través de una metateatralidad que el público celebra, como demostró en su entusiasta aplauso final, que obligó al actor a salir varias veces a corresponder al público con profundos y emocionados saludos.

Malvados de Oro cuenta con la sencilla pero eficaz escenografía y el vestuario de Susana Moreno, la iluminación -aquí con los tintes tenebristas de José de Ribera o Francisco de Zurbarán, -de Juanjo Llorens, la coreografía de Esther Acevedo y la videoescena de Óscar Pedraza.

Desde su presentación en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro en 2016 estos ‘Malvados de Oro’ han discurrido ya por buena parte de la geografía española, pero intuimos que al espectáculo le quedan aún muchas más horas de camino. Y lo decimos, al menos, por tres grandes razones: la primera, que el montaje lo merece (instruye, deleita y enseña); la segunda, porque el actor está a la altura de los personajes y pasajes seleccionados (es un verdadero deleite escuchar y ver moverse en escena a Daniel Albaladejo) y, la tercera, porque hay que intentar seguir subiendo el ego nacional, aunque sea a costa de la pérfida Albión y sus malos, que tan bien retratara Shakespeare, pero frente a los cuales la vieja España puede poner no a uno, sino a varios de sus grandes escritores y a bastantes de sus personajes porque, de maldad, pueden dar sopas con honda a sus homónimos británicos.

 

'Malvados de oro'

DramaturgiaJesús Láiz

DirecciónJosé Bornás

IntérpreteDaniel Albaladejo

Escenografía y vestuarioSusana Moreno

IluminaciónJuanjo Llorens

Asesoría de movimientoEsther Acevedo

ProyeccionesManuel Maldonado

Realización de videoÓscar Pedraza

Asesoría literariaFernando Doménech

Producción ejecutivaElena Manzanares (Apata Teatro)

Teatro Pavón Kamikaze, Madrid

Hasta el 21 de febrero de 2018