10 Mar

El sermón del bufón

Escrito por José-Miguel Vila
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'El sermón del bufón': heterodoxo y genial Boadella, interpretándose a sí mismo

Agitador, antisectario, siempre original, rabiosamente sincero, culto, inteligente, sencillo, satírico, irónico, cínico, ácido, de extrema izquierda y de extrema derecha a la vez (según el censor que lo califique), provocador, heterodoxo y genial. Estos son solo algunos de las decenas de adjetivos que admite la figura de Albert Boadella, dramaturgo, director y actor que, después de estar al frente de los Teatros del Canal en los últimos ocho años, vuelve donde solía -es decir, a agitar al personal y a despertarlo del letargo político, cultural y social al que se ve sometido..-. Pero ahora como bufón, en ‘El sermón del bufón’, un texto de lo que, en principio, iban a ser una serie de conferencias y que, finalmente, el artista catalán ha decidido presentar en una especie de monólogo teatral/conferencia sobre la escena, en donde Boadella se interpreta a sí mismo. Tras su estreno los días 8, 9, 10 y 11 de marzo en los Teatros del Canal con las entradas agotadas, podrá verse también en el Teatro Marquina, del 19 de abril al 21 de mayo próximos.

‘El sermón del bufón’ es un montaje verdaderamente original e insólito en la historia de nuestro teatro. Se trata de un relato en directo y en primera persona en donde Albert Boadella repasa algunos de los momentos claves de su vida personal y artística, entremezclados con sus pensamientos e ideas acerca de la belleza y la transgresión (“No se imaginan el placer de engañar cada noche acientos de espectadores…”),los tabúes de la modernidad (a aquellos que gustan de obras mal construidas, plomazos o “de mierda”, les llama coprófagos del teatro), el estímulo que han ejercido siempre en él sus “enemigos” (con una larga y desternillante mención a Jordi Pujol), o la realidad como supremo objetivo del arte (“Los comediantes jamás llegarán a superar la realidad”).

A Boadella no le da tampoco hipo proclamar a los cuatro vientos que la mayor parte de las obras que están en el Reina Sofía son perfectamente prescindibles, incluido el Guernica, de Picasso; que se hizo director de escena porque descubrió muy pronto que era un mal actor; que las óperas de Wagner son pestiños que, además, y enalgún caso duran 5 horas,o que no le hubiera importado ser bufón de Juan Carlos I, porque es un rey con un gran sentido del humor. Y todo ello entremezclado con fragmentos audiovisuales de algunos de sus éxitos en solitario, o al frente de Els JoglarsGabinete Liberman, Vaya Día, Teledeum, La increíble historia del Doctor Floid & Mr. Pla, No-Do, La Torna, Bye Bye Beethoven, Virtuosos de Fontainebleau, Ubu President, El Nacional, Daaalí, Ubu o los últimos días de Pompeya, Semos Europeos, Don Carlo, Omena-G, Amadeu y El Pimiento Verdi.

Desde luego, Boadella, a sus setenta y muchos años, está en plena forma para seguir despertando las risas y los parabienes de sus admiradores, y la bilis y los exabruptos de sus detractores. Su, al menos doble- personalidad da para esto y para mucho más en un montaje en donde Boadella desdobla su personalidad entre el niño Albert y el viejo artista Boadella, entre el indómito niño que aún recuerda como tiró al fondo de un pozo un coche de hojalata que le habían regalado y el cívico Boadella que lucha contra la intolerancia del nacionalismo catalán. Y todo ello, sin perder nunca su extraordinario sentido del humor, y con la clara conciencia de que “La vida, la muerte y el teatro, con música son más llevaderos”.

Casi dos horas de un montaje tan provocador como imprescindible, de un hombre que dignifica el oficio de comediante, de titiritero, de bufón.

 

‘El sermón del bufón’

Texto, dirección e interpretaciónAlbert Boadella

Dirección escénicaMartina Cabanas

Iluminación y dirección técnicaBernat Jansá

Espacio escénicoDolors Caminal

Vídeo escenaAlex Romero (Project2)

Arreglos de sonidoRai Segura

ProducciónCarolina Teijeiro

Teatros del Canal, Madrid