27 Ago

La asamblea de las mujeres

Escrito por José-Miguel Vila
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‘La asamblea de las mujeres’: más carnaval que utopía

No es tarea fácil partir de la cultura griega, generada en el ágora, de la mano de uno de sus más lúcidos dramaturgos, Aristófanes, y acabar en una fiesta final con una chirigota de Cádiz, habiendo pasado por una suerte de cabaret grecorromano con prostitutas que ejecutan bailes subidos de tono (¿acaso un lejano antecedente del striptease actual?), mujeres heroínas, procuradores gallegos y ciudadanos atenienses con marcado acento ruso ávidos de encontrar nuevas experiencias sexuales lejos del tálamo nupcial. De todo esto hay un poco en ‘La asamblea de las mujeres’, un montaje que se estrenó el año pasado en la 61 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, y que durante unos días pasa ahora en el madrileño Teatro de La Latina.

El montaje tiene como fuente inicial el texto de Aristófanes -escrito en el año 392 a. de C.-, adaptado por Bernardo Sánchez y dirigido por Juan Echanove. En una excelente puesta en escena de Ana Garay (una plataforma circular con una inscripción de “10 CENT EURO”, que recuerda al ágora, con un panel vertical de fondo, ante el cual unas escalinatas se convierten en la tribuna natural de la asamblea popular), lo mejor de la función es el reparto, que suple con profesionalidad y pasión el viaje surrealista que va de la inicial asamblea de mujeres que conspiran para usurpar el poder a los hombres, a la fiesta final chirigótica citada -no en vano, la música es del gaditano Javier Ruibal-. El grupo de mujeres se hace con el poder disfrazándose de hombres para poder entrar en la Asamblea ateniense, votar por una de ellas, que acabaría siendo la líder de Atenas y comenzar así a cambiar el status quo establecido.

Y, si los hombres atenienses habían venido sembrando el gobierno de la ciudad de corrupción, latrocinio, nepotismo y arbitrariedad, ahora las mujeres van a implantar nuevas normas que intentarán dar la vuelta al calcetín y trasformar todo eso en una utopía que traerá la igualdad de todos los habitantes de Atenas y la desaparición de la pobreza, mediante la implantación de un régimen comunista en el que no tiene cabida la propiedad privada, un programa de pleno empleo, un programa de vivienda y otro de igualdad de oportunidades y un plan de protección a la tercera edad (¡Programa, programa, programa!, como gritan al unísono las mujeres).

El planteamiento original de Aristófanes, que parte de una Atenas en decadencia tras la derrota frente a Esparta en la Guerra del Peloponeso, queda, sin embargo, totalmente desdibujado en medio de una sucesión de escenas en donde el chascarrillo, el humor fácil, la procacidad y lo soez, lo zafio y chabacano dominan la comedia de principio a fin.

Una enérgica Lolita que, por momentos, recuerda a su madre -Lola Flores-encabeza la rebelión femenina ateniense en la piel de Praxágora, mujer de Blépiro(histriónico Pedro Mari Sánchez), que junto a la veterana María Galiana (Althea), además de Pastora Vega (Clytia) y Concha Delgado (Lavinia) son quienes elaboran y ejecutan el plan. Y, junto al elenco protagonista, hay que destacar también la actuación de Sergio Pazos, en el papel de Cremes, un procurador graciosísimo con marcado acento gallego. Además, Santiago Crespo interpreta a uncliente de prostíbulo, Luis FernandoAlvés a un ciudadano y Bart Santana a otrociudadano.

La aguda crítica a los gobernantes atenienses que plantea Aristófanes en ‘La asamblea de las mujeres’ se ve transformada en esta libérrima adaptación de Bernardo Sánchez que ha convertido en director de escena a Juan Echanove en una fiesta carnavalesca gaditana que no sería necesario aderezar profusa y constantemente de términos ta poéticos como coño, zorraputahuevospedo -por citar solo algunos de los más reiterados- que no hacen al espectador sino olvidar el origen del texto que ha dado lugar al montaje que comentamos.

 

‘La asamblea de las mujeres’

AutorAristófanes

VersiónBernardo Sánchez

DirecciónJuan Echanove

IntérpretesLolitaMaría GalianaPastora VegaPedro Mari SánchezLuis Fernando AlvésConcha DelgadoSergio PazosBart Santana y Santiago Crespo

Iluminación: Juan Gómez Cornejo

Vestuario: Ana Garay Rafael Garrigós

Asistente de dirección: Julen Alba

Ayudante de dirección: Mónica Vic

Teatro de La Latina, Madrid

Hasta el 11 de septiembre de 2016