16 Jul

Calipso

Escrito por José-Miguel Vila
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‘Calipso’, de Voadora, divertida y apocalíptica parodia del hábitat del hombre de hoy

“Nada hay que no haya sido y que no será”. No recuerdo ahora si la frase es textual, pero la idea así expresada es de Jorge Luis Borges que, a su vez, sintetiza el mito griego de Sísifo, rey de Corinto, hijo de Eolo, rey de Tesalia. Sísifo observó cómo el dios Zeus se llevaba a la hermosa joven Egina y le contó a su padre lo que había visto. Enfurecido con Sísifo, Zeus lo condenó al Tártaro, donde estaba obligado a llevar eternamente a la cima de una colina una piedra, que siempre caía rodando y, por tanto, su trabajo acabó siendo eterno, permanente, infernal.

Ahora, esa historia, actualizada, recreada y reinterpretada por la compañía gallegaVoadora ha sido llevada a las Naves del Español en una performance los pasados 14 y 15 de julio, dentro del festival Frinje. El montaje se titula ‘Calipso’ y, en una estética vanguardista, combina el movimiento y la acción de tres actores -dos hombres y una mujer de nuestro tiempo-, moviéndose permanentemente dentro de historias mínimas entrelazadas, sin más relación aparente que la reiteración y -¿por qué no decirlo?- la alienación que provoca la repetición obsesiva e inconsciente de movimientos durante una hora de montaje. En realidad, el espectador asiste a la representación del fin de un sistema que más parece diseñado para acabar con el ser humano que para hacerle la vida agradable, a la degradación paulatina de las relaciones sociales, de la misma intimidad del individuo, y al ocaso y la desvirtuación del mismo hecho artístico (ahora, cualquiera se autotitula “artista”).

Todo sucede bajo acordes, que alternan los sonidos sublimes de varios Réquiem deMozart con música electrónica. Y la sucesión de escenas que se plantean delante del espectador se ilustran constantemente entre coreografías y con textos picados, cortos, concretos y evocadores que parecen surgidos de un clic compulsivo de ratón y proyectados sobre un cortinaje de fondo (en realidad, un falso muro con un letrero que dice “la cuarta pared”), que se abre, se cierra y se mueve izquierda y derecha, permitiendo, además, el cambio de indumentaria de los actores para la siguiente escena y la preparación simultánea del atrezzo funcional y necesario para ilustrar el próximo pasaje de este ‘Calipso’. Realmente, la escenografía (de José Capela) se basa en cambiar de posición los tres paneles de los que consta el muro, donde se van deslizando las frases de cada poema escénico: “si hay algo que nosotros tenemos que fabricar una y otra vez, son muros... Los muros, como los átomos, sirven para casi todo... Todos los muros son monumentos”

Poemas escénicos

El montaje parte de un texto del joven y premiado Fernando Epelde, con una música compuesta ad hoc para el montaje por José Díaz Hugo Torres, dos de los actores de la obra, y una iluminación deslumbrante y evocadora de Rui Monteiro, y bajo la dirección de Marta Pazos, que además es actriz y artista plástica (¡y bien que se nota!). Su personaje tiene el nombre de Green, y la acompañan en escenaRed (José Díaz) y Blue (Hugo Torres). Se trata de una propuesta moderna, incluso vanguardista, y el espectador que acude a verla debe saberlo desde el principio para que el hecho de que no haya una línea argumental clásica (planteamiento, nudo, desenlace…) no lo lleve a conclusiones erróneas o a esperanzas estéticas frustradas.

Entre otros temas, en escena se suceden, uno tras otro y sin solución de continuidad, El aquí del status quo; Desgaste (sobre la obsolescencia programada de los objetos en esta sociedad de consumo en la que vivimos); Jukebox; Calypso; La vida (parodia de esta afición por los selfies); La muerte; La cámara del oro (el que no hay en los ocho pisos del subsuelo del Banco de España); Lo gratis (flyers de discotecas, llaveros, mostaza, gorros de ducha, un vaso de agua, guantes en la frutería, alfileres, revisión dental, papeles, papeles, papeles...); El color de la sangre (en el cine, antes era negra); La cena; Reyes (los reyes de la casa, los reyes del silencio, gatos, perros, peces, ...); Certificados (sobre la letra pequeña, las fechas de caducidad en números diminutos para no asustarnos,...). Con estas premisas, y sin los innecesarios prejuicios, ‘Calipso’ es un montaje divertido, distinto, y lleno de revelaciones ropuestas estéticas interesantes para amantes del teatro que va más allá de las propuestas tradicionales.

No en vano, Voadora obtuvo en 2013 el Premio de la Crítica de Galicia por su lenguaje basado en la musicalidad, el trabajo realizado para la búsqueda de nuevos públicos, por las nuevas formas de producción y por la capacidad de unir diferentes sistemas culturales. Quizás por eso mismo, ‘Calipso’ llegue a calar aún más entre el público más joven, aunque en el montaje no hay discriminación para nadie por razones de edad, claro está.


‘Calipso’

TextoFernando Epelde

DirecciónMarta Pazos

IntérpretesMarta PazosJosé Díaz y Hugo Torres

Vestuario y maquillaje: Fani Bello

MáscarasCésar Lombera

ProducciónJosé Díaz

Compañía Voadora

Naves del Español (Madrid)

Festival Frinje 2016

14 y 15 de julio de 2016