05 Jul

El sexo que sucede

Escrito por José-Miguel Vila
Visto: 284

'El sexo que sucede': ellas frente al sexo, según Fernando J. López

Tres amigas, Cristo Barbuzano (Eva), Julia Carnero (Sara) y Montse Peidro(Ruth), en torno a una mesa con solo dos taburetes, van desgranando sus vidas, especialmente en lo tocante a su relación con el sexo. No hay duda, pues, y desde el primer momento, de que es un hombre el autor de ‘El sexo que sucede’, Fernando J. López, quien quiere mostrar diversas posturas de la mujer frente al tema. Y lo curioso -Fernando vuelve a demostrar que es un gran dialoguista- es que el hombre, considerado así, en general, no sale muy bien parado del envite…

Al montaje, dirigido por Javier Aranzadi, le queda solo una representación en la Sala AZarte (una pequeña sala con capacidad para 60 espectadores, situada en San Marcos 19, en pleno barrio madrileño de Chueca), al menos en esta temporada teatral, que ya está dando los últimos coletazos con esta canícula que azota a noctámbulos y a madrugadores madrileños. Y bien está que en esto no haya distingos por cuestiones de afinidad horaria. De todas formas, no es la primera vez que se representa esta obra (lo hizo ya en los años 2011 y 2014).

Aunque bien mirado, realmente el espectador solo conoce la relación que tienen con el sexo opuesto Ruth y Eva, porque Sara interpreta a varios hombres: el psicólogo al que acude Eva -y con quien acaba acostándose también-, para tratar las diferencias que la chica tiene con Sergio, su novio (al que también interpreta Sara), con quien lleva ya dos años viviendo (“y seguiremos así hasta que tengamos algo que dar al otro”, dice Eva) y, por último, a Rafael, un cibernauta al que conoce Ruth a través de la red. Sergio no trabaja, mientras que Eva es una alta ejecutiva, que no tiene dificultad alguna en relacionarse en cualquier lugar y en cualquier momento: con el psicólogo en la misma consulta, o con una chica, que se encuentra en el metro -cuyo papel también interpreta Sara- y que luego, tras una primera noche de sexo lésbico, vuelve a encontrarla en la ópera, escuchando la ‘Madame Buterfly’, de Giacomo Puccini, momento tras el cual vuelve a tener una relación íntima, pero que ya apunta a ser algo más que una mera aventura ocasional.

Ruth, por su parte, es mucho más tradicional. Trabaja en El Corte Inglés y su novio,Jaime, es un científico que vive y trabaja en Nueva York. Ella lo echa de menos pero él prima siempre su trabajo frente a su relación con Ruth, lo que lleva a esta a aventurarse a conocer a algún otro hombre a través de internet, y así es como contacta con Rafael, un hombre que está en las antípodas de Jaime (“El desamor es el único desenlace que goza del privilegio de la indiferencia”, dice Ruth).

Pero, además de la relación de ellas con ellos y con ellas, ‘El sexo que sucede suscita también el tema de la importancia de los nombres -y más aún si son bíblicos- en la vida de las personas, o el del maltrato dentro de la pareja (Ruth interpreta el papel de su madre, que sufre la violencia psicológica y física de su marido, Ángel), dos asuntos que -a mi juicio- añaden cierta confusión al espectador, que no acaba de entender muy bien su relación con el argumento de ‘El sexo que sucede’.

Obviamente esta es una obra anterior -del año 2005-, a 'Los amores diversos', un texto mucho más redondo del autor. Con todo, tanto la dirección como la interpretación de ‘El sexo que sucede’ son estupendas y hacen pasar unos 60 minutos de buen teatro al espectador que traspasa las puertas de la sala AZarte.

‘El sexo que sucede’

AutorFernando J. López

DirectorJavier Aranzadi

IntérpretesCristo BarbuzanoJulia Carnero y Montse Peidro

CompañíaTheatro Il Trance di las Besthias

ProducciónRonal Cruces Marquina

Sala AZarte, Madrid

Hasta el 9 de julio de 2016