22 Feb

Las Criadas

Escrito por José-Miguel Vila
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'Las criadas': Realidad y apariencia

Si alguien admira fervientemente la obra de Jean Genet (1910-1986), es Fermín Cabal. El dramaturgo y director leonés adapta y dirige ahora en Sala Nuev9 Norte una extraordinaria versión de uno de los textos dramáticos del siglo XX que más han influido en el teatro, ‘Las criadas’. Estrenada en 1947, y primer texto dramático de su autor, esta obra marcó su entrada en el movimiento llamado ‘el teatro del absurdo’.

Genet nació en París y era hijo ilegítimo de una prostituta. Fue sorprendido robando cuando solo tenía diez años y ese sendero no pareció abandonarlo hasta muchos años después porque hubo de enfrentarse a una larga serie de procesos judiciales por robo y prostitución homosexual. En 1947, al haber sido condenado ya diez veces por robo, fue condenado a cadena perpetua y fue precisamente entre rejas donde escribió algunas de sus obras más impactantes -entre otras, ‘Las criadas’-. Su creciente prestigio literario movió a un amplio grupo de autores franceses a pedir su liberación, que finalmente fue concedida en 1948 por el presidente de Francia. En 1983 obtuvo el Grand Prix National des Lettres, el premio nacional de las letras francesas.

En ‘Las criadas’, Genet da una visión verdaderamente atormentada de las relaciones humanas (no olvidemos que el autor fue incluido muy pronto como uno de los máximos exponentes del existencialismo). La acción se desarrolla en el dormitorio de una señora de clase acomodada. Al comenzar la obra, una criada está ayudando a vestir a su señora. Pero ésta, en realidad, es Clara, una de las criadas, haciendo el papel de una falsa señora, y jugando a serlo con su hermana -la otra criada-,Soledad. A partir de ahí, todo sucede en un medio que fluctúa constantemente entre la realidad y la apariencia.


Amor, odio

Clara y Soledad adoran y odian a la vez a su señora y sus relaciones con ella están llenas tanto de insultos como de adulaciones. La Señora, por su parte, mezcla su desprecio y hasta su odio con un sentimiento paternalista hacia las dos criadas que le hace oscilar entre la falsa generosidad (“…Tenéis suerte de que os regale vestidos. Si yo quiero uno, tengo que comprármelo”), y el constante abuso de poder frente al débil (“La humildad de vuestra condición os ahorra muchas desgracias”, les dice a las hermanas en algún momento). En realidad, sus complejas relaciones están atravesadas por el resentimiento, el dominio, el rencor e, incluso, por el masoquismo.

En ‘Las criadas’, como en muchas otras obras de Genet -‘Estricta vigilancia’ (1949), ‘El balcón’ (1957), ‘Los negros’ (1959) o ‘Los biombos’ (1961)-, utiliza el cambio de papeles y la inversión entre el bien y el mal, como técnicas para subrayar la falsedad de los valores sociales y políticos imperantes en las relaciones humanas.

La versión de Fermín Cabal ha sido muy respetuosa con el texto original, y apenas ha hecho algunos cambios en giros y expresiones que podrían resultar extrañas en el idioma español actual. Pero lo verdaderamente extraordinario del montaje del dramaturgo y director leonés ha sido la elección del reparto. Adriana Vinasco,Mirta Damiolini Graciela Rueda -las tres actrices que dan vida a ClaraSoledady a La Señora- bordan sus personajes y los construyen dotándolos de una atmósfera absolutamente mágica y creíble. Escucharlas, seguir en detalle sus movimientos en escena y apreciar tan de cerca sus gestos, sus silencios, sus dudas, sus temores… constituye, de verdad, una verdadera delicia para el espectador. La sabiduría, la sencillez y la osadía del maestro -Fermín Cabal- quedan aquí retratadas una vez más. El juego, la valentía y la apuesta fuerte son aspectos de los que no debe prescindir nunca el teatro.

‘Las criadas’, de Jean Genet

Dirección y VersiónFermín Cabal

IntérpretesAdriana VinascoMirta Damiolini y Graciela Rueda

Música: ‘Na de na’ de Zenet

Escenografía y VestuarioTeatro Porquesí

Sala Nuev9 Norte