26 Feb

Rinconete y Cortadillo

Escrito por José-Miguel Vila
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La picaresca que no cesa ('Rinconete y Cortadillo')

A partir de ‘Rinconete y Cortadillo’ de Miguel de CervantesAlberto Conejero ha reescrito la historia de los dos personajes cervantinos en forma de tragicomedia y ahora la compañía Sexpeare, bajo la dirección de Salva Bolta la ha subido al escenario de la Sala Negra de los Teatros del Canal.

Ahora, los verdaderos Pedro del Rincón y Diego Cortado quieren saldar cuentas con su padre putativo, Cervantes, con quien no están muy de acuerdo con esa imagen de pillos y truhanes que les ha labrado después de encontrárselos en una venta en la frontera de Castilla con Andalucía y haber tomado juntos la decisión de acercarse a Sevilla, a esa escuela de ladrones y descuideros que regentaba Monipodio y aprender allí mucho más que latín en todo lo referente a vivir del cuento y de la ingenuidad ajena.

En el nuevo texto de Alberto Conejero, Rinconete Cortadillo (en realidad, Rulo Pardo y Santiago Molero) se acercan hasta la Corte para asistir al sepelio deFelipe III (1621) con el firme propósito de que el nuevo Rey, Felipe IV, prohíba la difusión de la novelilla de Cervantes que tanto ha falseado sus vidas y tratar así de recuperar el honor y el buen nombre ya perdidos. Pero los alborotos causados y la alteración del orden público han dado con ellos en una estancia que, a modo de calabozo, los va a retener allí al menos hasta que termine el acto oficial del entierro del rey. Lo curioso es que ese salón -por mor de una proyección sobre el fondo del escenario- tiene un parecido asombroso con el que ocupan las Meninas en el famoso cuadro de Velázquez. Y, sin nada mejor que hacer, van a repasar algunas de sus andanzas y fechorías.

Pero, por mor del metateatro y la intertextualidad, aquí no se salva nadie del humor, la parodia, la crítica y el sarcasmo. Y no queda títere con cabeza desde Monipodio y sus secuaces, hasta la España de entonces, regida por Felipe IV, ni la de ahora, en manos de su sucesor por línea directa, Felipe VI, que vive una situación política y social casi tan alterada como la de entonces y dando aquí cabida a casos como los registros judiciales a la sede de partidos políticos, los ERES andaluces, las comisiones catalanas del tres por ciento impulsadas por la familia Pujol, los desahucios, la valla de Melilla o los sobres de dinero en negro.

Y una vez analizado el patio nacional y el particular, el de los dos héroes cervantinos, ambos parecen caer en la cuenta de que quizás no esté tan mal tener la fama que deben al manco de Lepanto y que lo mismo esa pretensión suya de dar escarmiento a quien les ha dado entidad puede ser un camino equivocado. El patetismo y la tragedia de sus últimos momentos sustituyen al final la comedia y la visión ligera de la vida que ha presidido la existencia de los dos pilluelos licenciados en supervivenciaen la ciudad de Sevilla.

Rulo Pardo y Santiago Molero -aquí, Pedro del Rincón y Diego Cortado, respectivamente- dos de los fundadores de la compañía Sexpeare, llevan ya 20 años recorriendo España de arriba abajo con propuestas teatrales en las que el humor, la crítica y la inteligencia se mezclan en sabias dosis para seguir haciendo reír y reflexionar al público sobre la realidad más cercana. Su experiencia les hace salir con donaire del empeño de dar vida a los dos personajes cervantinos y, durante hora y media, sin abandonar ni un instante el escenario, divierten y se divierten, dando incluso oportunidad al publico de interactuar con ellos, sin que eso les haga perder el hilo de la representación en ningún momento entre rap y rap, o entre burlona interpretación a trompetilla gaditana de un superéxito de Los Pecos y una parodia del longevo concurso televisivo ‘1,2,3, responda otra vez’.

La nuevamente espectacular música original de Mariano Marín (marchas de banda de música sevillana), el vestuario barroco (en algunos momentos de la representación) y con chándal y zapatos, en otros, de Tatiana de Sarabia, así como una iluminación medida de Marino Zabaleta arropan la función muy eficazmente.

Con todo y con ello, nos quedamos con el Conejero de tinte poético de ‘La piedra oscura’, o ‘Cliff (Acantilado)’ que con este otro cervantino, desinhibido y popular.

‘Rinconete y Cortadillo’

DramaturgiaAlberto Conejero

Dirección y espacio escénicoSalva Bolta

IntérpretesSantiago Molero y Rulo Pardo

EscenografíaSfumato

CompañíaSexpeare

Teatros del Canal (Madrid)

Hasta el 13 de marzo

Trailer: