21 Sep

Medea

Escrito por José-Miguel Vila
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‘Medea’, de Séneca, un montaje insuperable, con una Aitana Sánchez-Gijón sublime

 Hay críticas que exigen reflexión, que no deben escribirse hasta pasados uno o dos días. Otras, sin embargo, deben ser escritas una hora después de asistir al montaje. ‘Medea’, la adaptación de Andrés Lima sobre la tragedia clásica de Séneca, es de estas últimas… De la abundancia de conmociones, sensaciones, impresiones, desgarros, vaivenes, subidas y bajadas al infierno a las que llevan al público actores, director, creadores de espacios escenográfico, musical, sonoro, vídeo y de iluminación y diseñador de vestuario, es mejor hablar cuanto antes para que nada quede en el tintero o en el olvido.

‘Medea’ es una de las dos producciones con que el Teatro de La Abadía ha abierto su nueva temporada, ya que ambas recibieron una extraordinaria acogida de público y crítica la temporada pasada. La otra es ‘Edipo Rey’, la tragedia de Sófocles, que ya comentamos en días pasados. Las dos aclamadas tragedias forman parte de la trilogía coproducida por el Teatro de la Ciudad -laboratorio teatral conjunto deMiguel del Arco, Andrés Lima y Alfredo Sanzol concebido como una apuesta integral por la investigación, reflexión, producción y exhibición escénica en La Abadía.

La ‘Medea’ de Séneca y Lima es de esas obras que se fijan natural e inevitablemente a la memoria, como un eslabón se une a otro eslabón para formar la cadena, como un pensamiento al cerebro, como un Velázquez o un Goya a la retina. ‘Medea’ es, sencillamente, un montaje inolvidable. Todo, absolutamente todo lo que sucede en escena es perfecto. Nada se puede superar… La dirección deAndrés Lima es magistral.

Pensé que tardaría mucho en volver a reconciliarme con Aitana Sánchez-Gijónactriz, tras su paso por ‘Los cuentos de la peste’, de Vargas Llosa. Ha bastado esta ‘Medea’ para que vuelva a incluir el de Aitana entre los nombres más insignes del teatro español de todos los tiempos. Su interpretación de Medea es sencillamente sublime (la mejor interpretación femenina de tragedia que he visto en mi vida… Conmovedora, maravillosa, arrebatadora…). No es extraño que el Festival de Teatro de Mérida le haya concedido el premio Ceres a la mejor interpretación femenina 2015. Y con ella, como compañeros de reparto, el mismo Andrés Lima y Laura Galán (la nodriza/criada de Medea), -magníficas interpretaciones también las suyas- El coro lo asume enteramente la cantante y músico Joana Gomila, que tiene una voz sencillamente celestial, que abarca todos los registros tímbricos, sonoros y armónicos.

Estremecimiento

Al comenzar, desde el fondo del patio de butacas, se escucha un grito desgarrador de Medea, que sobrecoge al espectador. El escenario, sin apenas atrezzo, mantiene el mismo telón de fondo que había en ‘Edipo Rey’, con flecos negros colgantes (en el que se proyectarán durante la función, sombras y la cara de Medea, y se mantiene también el mismo suelo. Dos sillas, una a cada lado, el instrumento de cuerda, y en el centro una especie de gran cojín que servirá más tarde como altar. Y dos muñecos, de dos niños, hijos de Medea, arrodillados. La luz cegadora y las sombras tenebrosas conviven casi de principio a fin de la obra. A renglón seguido del desgarrador grito de Medea, un narrador lee la profecía de lo que se va a vivir… El ritual es solo el prolegómeno de la terrible acción que la bruja Medea se propone contra su marido, el traidor Jasón, que la ha abandonado y se ha marchado con otra mujer, Creusa. Lima también actúa, y hace nada menos que tres personajes: es Jasón, Creonte y el narrador o corifeo: “En el principio fue el caos, un vacío sin forma ni luz,... Bailó en dirección al sur,... Agarró el viento del norte y lo frotó entre sus manos,... Así fue como se quedo encinta... Hizo fluir los ríos y surgió el océano... El océano fue el primero de los titanes... Medea, de torneados tobillos...”.

Para Andrés Lima, Medea es “el amor y la guerra. Por amor llega a la devastación, a la muerte. Medea es la destrucción hasta el último momento desde el amor, simboliza la catástrofe natural que puede acabar con el mundo. Esa metáfora de destrucción desde el ser humano, que puede acabar con el mundo, que lo arrasa todo”.

Y el espectador queda absorto, subyugado, en trance, de principio a fin de un montaje en donde el trabajo coral de un equipo artístico excepcional tiene un valor fundamental en el resultado final: escenografía y vestuario de Beatriz San Juan; diseño de sonido de Sandra Vicente y Enrique Mingo; videocreación de Miguel Ángel Raió; y música de Jaume Manresa.

Y, al terminar, aún resuenan en el espectador, las terribles frases de Medea, madre que, por amor a Jasón, llega a matar a sus hijos: “No hay mayor dolor que el amor”, “… Mi único sosiego será ver el mundo entero sepultado entre mis escombros: que todo desaparezca conmigo”, “… Cuando pereces, te agrada arrastrar a otro”. Y, una vez cumplido el inevitable presagio de los dioses, después de matar a sus hijos,Medea toma verdadera conciencia de la magnitud y el horror de sus actos: “¿Qué he hecho...?”. Y un grito aún más desgarrador, si cabe, sale nuevamente de sus entrañas. ¡Desgraciada Medea! ¡Divina Aitana!

 

Medea, de Séneca.

Dirección y adaptación de Andrés Lima.

Intérpretes: Aitana Sánchez-Gijón, Laura Galán, Joana Gomila y Andrés Lima.

Producción: Teatro de la Ciudad en coproducción con Teatro de La Abadía

 

Teatro de la Abadía, Madrid. Hasta el 19 de septiembre.